domingo, 9 de mayo de 2010

CALVARIO


Recordaré el pasado viernes como uno de los días más duros que he pasado sobre una bicicleta. Salíamos de Villarreal, donde había llegado acompañado de mi amigo Jesús (después de un viaje que se me hizo cortísimo), sobre la una y media del mediodía, con sol y algo de calor… No sabíamos lo que nos esperaba!

Tras quedar rezagado en la grupeta a las primeras de cambio, concretamente sobre el kilometro 60, y aún con la rabia por no haber podido cumplir, nos encaminamos hacia el primer puerto del día, el Coll de Ares. Un ritmo muy tranquilo y un tiempo que ya había cambiado radicalmente. El ver a la gente coger los chubasqueros, ya me decía que aquello se iba a complicar. No pensaba, sin embargo, que tanto.

No habíamos coronado todavía el puerto cuando empezó el diluvio. No sé exactamente si nos cayó granizo, o era sólo lluvia y es que en el recuerdo me queda sólo el frío, eso sí grabado a fuego (vaya contradicción) en mi mente. Frío en las manos, en los pies, en el cuerpo. Quizá no tengo muchos recuerdos por lo concentrado que iba en calentar los dedos, en coger algo de tacto, en poder hacer algo tan simple como poner el plato grande para bajar.

Arriba de Castellfort, el segundo puerto, me retiré. No podía más, había subido con los dedos dentro de la boca en un intento por volver a sentir las manos, pero todo había sido en vano. De no ser por la enésima avería mecánica de la temporada quizá no me hubiese bajado allí. Pero lo hubiese hecho más adelante, fue sólo la escusa perfecta. A partir de ahí, desde detrás de la ventanilla, vi cosas que me costará olvidar. Qué penurias… Sólo me quedó agradecer al coche de Benicassim su ayuda y aplaudir a todo el que, sin jugarse nada, llegó a meta.

Evidentemente no pude salir el día siguiente. Me queda por dentro la frustración de no haber seguido, y de no haber disfrutado de una vuelta a la que me gustaría volver. Morella es espectacular.

***

Volviendo a los entrenos, hoy, y tras ver que no estoy como yo quisiera, me he puesto manos a la obra para intentar mejorar. Un 2x20’ a ritmo FTP (umbral) que me ha salido muy bien, lástima que pese algún kg más que hace unas semanas, ha sido el trabajo. Eso sí, he llegado a casa algo preocupado, y es que, desde el viernes, arrastro un inicio de tendinitis en la cintilla iliotibial que no me limita, pero me duele al tacto. Espero no tener que renunciar a Maestrazgo.

**Al final he llegado a casa con 2h50’ 89km 174w. Satisfecho.

Saludos!

PD Vendo las ZIPP 202. Precio: 800euros. Cualquier cosa al correo!!

1 comentario:

Unknown dijo...

Como dijimos a en el regreso, ese día fue pura selección. Tienes piernas y lo sabes. Así que en Maestrazgo más y mejor! ;-)